Es una realidad que cada vez encontramos más vehículos de todo tipo circulando por las calles. Esta acelerada actividad nos hace pasar de largo y no ponernos a reflexionar sobre su costo invisible. Por ejemplo, la calidad del aire que respiramos se va deteriorando todos los días. El ambiente es todo lo que nos rodea y sólo nos preocuparemos por su cuidado cuando sintamos daño. Las enfermedades respiratorias, el horizonte de la ciudad y la suciedad acumulada en las calles son efecto de nuestros vehículos automotores.
Necesitamos seriedad para hablar de cuidados ambientales en materia de vehículos. Un estudio realizado en 2001 por el Concilio de la Economía Mundial para el Desarrollo Sustentable (WBCSD, por sus siglas en inglés), mostró que la velocidad promedio del tráfico en la Ciudad de México no excede de 9.7 kilómetros por hora, esto es una “absurda realidad” que nos aleja de ser más productivos.
Es bien sabido que un motor que opera a velocidades bajas sufre más desgaste y emite más contaminantes. El análisis del WBCSD señala además que los autos más antiguos son responsables de 90 por ciento de gases hidrocarburos no quemados y de 81 por ciento de óxidos de nitrógeno. Es indispensable que estos autos en mal estado “chatarras o chimeneas ambulantes” se sustituyan de inmediato es alto el precio de utilizar tecnología obsoleta en un parque vehicular viejo- o buscar otro tipo de alternativas para transportarnos de forma cotidiana.
Una de ellas, olvidada por prejuicio, es la motocicleta. Algunas, con motor de 125cc, contaminan 13 veces menos que un auto “subcompacto” y ofrecen transportación individual con una cantidad monetaria reducida. Llenar el tanque de una motocicleta de 100cc cuesta aproximadamente 50 pesos, suficiente para rodar hasta por un par de semanas (el rendimiento de combustible de una moto oscila entre 40 y 90km/lt.). En ciudades congestionadas por el tránsito lento, la motocicleta permite desplazarse con mayor rapidez, y en tramos cortos puede ser la mejor elección de transporte.
Enfrentar con seguridad la hostilidad del tráfico es un compromiso que deben tener los motociclistas; realizar mantenimiento periódico y preocuparse por la cantidad de emisiones que genera su auto, es apenas una de las responsabilidades que debe tener el automovilista.
En Honda de México seguimos creyendo que muchos de los problemas de tráfico y ecología en nuestro país pueden encontrar una buena solución con nuevas y mejores formas de movilidad. Faltan garantías y procedimientos, pero queremos soñar con un cielo más limpio, una vía más despejada y mayor respeto entre los individuos. Se trata de escuchar una voz propia que nos motive a un cambio, por nuestros hijos y por el futuro de nuestra existencia, empezar ahora por un mañana mejor.
Honda desea lograr la armonía vial para todos.