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Pensar en los demas
Está primero la dignidad de las personas y sus garantías individuales ¿Vale la pena arriesgar la vida por viajar sentados en la caja de una camioneta de carga? Claro que no. En un coche o una frenada brusca el resultado sería lamentable.

El fabricante creó esa zona de carga para llevar objetos, no personas que pueden lastimarse. En este caso, el conductor viaja protegido por estar en la cabina, al igual que sus acompañantes. Obtiene el beneficio del cinturón de seguridad y el resguardo de una bolsa de aire en caso de impacto. Pero en la caja de carga no hay nada. Y todos los días vemos ahí personas mayores, adultos e incluso niños que por ganar un aventón tienen serias posibilidades de sufrir una lesión severa.

En caso de accidente, la responsabilidad recae irremediablemente en el conductor que, bajo su consentimiento, acepta la capacidad vulnerable de quienes van a bordo del vehículo. ¿Usted como conductor es conciente del daño que puede provocar?

La persona que tiene una obligación moral conoce las consecuencias de sus actos. No debemos justificarla cuando antecede las decisiones propias a la responsabilidad del bien común. No podemos ser indiferentes a los actos que ahora vemos como "normales" y que continúan siendo causas de accidentes.

Un ejemplo de nuestra apatía es la falta de uso en las luces de dirección. El conductor mal habituado sabe bien de qué se trata pero no hace nada por remediarlo. Prender las luces de dirección a la hora de dar vuelta mientras maneja es un acto simple para impedir accidentes. En caso de mayor negligencia, el vehículo ni siquiera cuenta con estas lámparas, lo que genera tensión al resto de los conductores y mayor posibilidad de ocasionar un choque. ¿Dónde está el respeto a los demás?.

Una muestra de la falta de decisión responsable: antes de cruzar la calle, la luz del semáforo se enciende en color amarillo. Es una señal de alto y "debemos cruzar rápido" o detenernos, una elección instantánea. En la primera alternativa, hay quien pensará que la mejor opción es no parar por la prisa, "ganar tiempo de forma inteligente". La segunda opción es detenerse y estar ahí en el cruce, sin riesgo alguno para los demás, por poco más de un minuto mientras regresa la luz verde. En la práctica, ¿Usted cuál opción ejerce?

De todos los que nos desplazamos en la vida pública los peatones, incluidos ciclistas y motociclistas, son los más indefensos. No son obstáculos. Recuerde que siempre quedarán expuestos ante cualquier vehículo de cuatro ruedas, razón de más para protegerlos. ¿Cede usted el paso a los peatones o ciclistas que necesitan cruzar en las zonas reservadas para ese fin?.

Cada conductor debe ser responsable con lo que maneja, por todos aquellos con quienes convive en la vía pública. El transporte de personas en el área de carga de los vehículos; considerar a los peatones, ciclistas y motociclistas como estorbo en la vialidad, y evitar el uso de las luces de dirección, son ejemplos de nuestros malos hábitos. Piénselo. Debemos valorar la integridad de las personas y prever las consecuencias: ser responsable. Sólo con la responsabilidad pensaremos en armonía.

Honda desea armonía vial.